Consejos

Perder peso: se aceptan propuestas

A la hora de iniciar la pérdida de peso hay que tener en cuenta una serie de aspectos que favorezcan el cambio de hábitos. Para empezar, resulta de gran utilidad anotar todas aquellas conductas que tenemos instauradas y nos impiden alcanzar nuestro objetivo.Nuestros pacientes señalan algunos como tomar un aperitivo antes de almorzar, comer chocolate después de recoger la cocina, beber alcohol todos los fines de semana, servirse abundantes raciones, comer a toda velocidad, sedentarismo (ir en transporte al trabajo, coger ascensores, no hacer ejercicio…),

toma nota de las conductas o hábitos que obstaculizan tu pérdida de peso

ingerir un trozo de pan con cada bocado, no tener horarios instaurados para comer, consumir bebidas azucaradas todos los días, comprar chucherías para ver la televisión, acompañar el café siempre de un dulce o improvisar las comidas.

Está claro que para perder peso debemos erradicar o sustituir  muchos de estos hábitos por otros más saludables.  Pero ¿es posible cambiar lo que llevamos tanto tiempo haciendo de un día para otro? Es lo que muchas veces pretenden las personas cuando inician un estilo de vida saludable. Algunos se quedan en el camino, otros desisten al primer contratiempo y muy pocos consiguen llegar a la etapa de mantenimiento.

no hay que perder de vista los aspectos emocionales cuando iniciamos el cambio de hábitos

Si llevas toda la vida empezando los lunes, desesperándote cuando te saltas alguno de los objetivos, abandonando ante los tropiezos, recriminándote porque la báscula no baja de cifra, engañándote en cuanto a calorías consumidas, actividad física… quizás es hora de plantearse cambiar el esquema mental (o lo hago perfecto o no lo hago) que sigues para la pérdida de peso.

instaurar nuevos hábitos poco a poco

En estos casos resulta de gran utilidad revisar las anotaciones sobre los hábitos que favorecen tu obesidad y empezar por sustituir o suprimir lo que consideres más viable: consumir bebidas azucaradas sólo cuando salgas, ir al trabajo caminando o sustituir las chucherías por fruta para ver la televisión. Lo importante es que el que elijas (ya sea uno, dos o tres) lo mantengas y favorezcas su repetición para convertirlo en hábito o en su caso erradicarlo.

si llevas tiempo estancado no hagas más de lo mismo

Debes tener paciencia, no se trata de pesarte constantemente tras varios esfuerzos titánicos,  sino de cambiar  hábitos. Es esto lo que realmente va a favorecer la pérdida de peso, pero además, serás testigo de cómo a través de pequeños cambios progresivos se consiguen grandes resultados.